El poder de las preguntas poderosas
La base del coaching no directivo es el arte de preguntar. Pero no vale cualquier pregunta. Hablamos de «preguntas poderosas»: las que frenan tu tren de pensamiento habitual, te obligan a parar y te invitan a mirar hacia dentro.
Cómo es una pregunta poderosa
Suelen ser abiertas, porque no se responden con un simple sí o no. Miran al futuro o al descubrimiento. Y nacen de una curiosidad genuina, no del intento de llevar a la persona hacia una respuesta ya decidida. Dos ejemplos clásicos: «¿Qué es lo que de verdad te importa de esta situación?» o «¿Qué harías si supieras que no puedes fracasar?».
El silencio que viene después
Quizá más importante que la pregunta sea el silencio que la sigue. Ese momento incómodo en el que la mente busca una respuesta fácil y, al no encontrarla, tiene que ir más hondo. En ese silencio ocurre el verdadero trabajo del coaching y aparecen los «insights» más valiosos.